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- La primera
cuestión a la que hemos de hacer frente cuando
vamos a solicitar una hipoteca está en saber qué
tipo de interés nos aplicará la entidad
financiera. Cuando sepamos este dato será
cuestión de evaluar si nos interesa contratar
este tipo de interés.
- Préstamo hipotecario a tipo de interés fijo:
Este tipo de préstamos mantienen de forma
constante el tipo de interés que nos aplican a
lo largo de toda la vida del préstamo, por lo
que la cuota mensual que hemos de pagar cada mes
se mantendrá invariable durante todo el periodo
del préstamo hipotecario.
- Ventajas:
- Conocemos en todo momento la cantidad que
vamos a pagar mensualmente, y nos permite hacer
nuestros cálculos en la economía personal o
doméstica, lo cual nos ayuda a saber los gastos
fijos mensuales y si con nuestros ingresos
seremos capaces de afrontarlo, ya comentamos que
se calcula la cuota no sobrepasando el 30 % de
los ingresos.
- Las subidas de los tipos de interés que
fluctúen en el mercado no nos afectarán en la
cuota a pagar de nuestra hipoteca, aunque los
intereses suban más que el que hemos pactado con
la entidad bancaria sea banco o caja de ahorros
seguiremos pagando la misma cantidad cada mes.
- Inconvenientes:
- Si los tipos bajan no nos beneficiaremos de
las bajadas de los tipos de interés, que harían
bajar nuestra cuota si lo tuviéramos contratado
a tipo variable, lo que significa que pagaremos
la misma cuota aunque el mercado hipotecario
este bajando los tipos de interés.
- Las comisiones de cancelación de este tipo de
préstamos suelen ser superiores a los de tipo
variable, por este motivo cuando la contratamos
debemos insistir en que nos lean y expliquen los
pros y los contras del contrato hipotecario.
- La situación económica de cada uno es la que
nos hara decidir por que tipo de interés debemos
hacer nuestra hipoteca. |